La iniciativa

El cambio climático es uno de los principales retos a los que se enfrenta la humanidad en el siglo XXI. El avance del 5º informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas, presentado en 2014, ya no deja lugar a dudas: el cambio climático es una realidad “inequívoca” y, con una certeza superior al 95%, provocado por la emisión de gases de efecto invernadero originadas por las actividades humanas. Sin embargo, si se emprende una acción inmediata y decidida estos impactos pueden ser reversibles.

Con el Acuerdo de París de diciembre 2015, cerca de 200 países firmantes se comprometieron a: adoptar medidas para evitar que el calentamiento desencadenado por la actividad humana nos lleve a un punto de retorno y establecer planes climáticos para lograr reducir las emisiones de GEI (Gases Efecto Invernadero) de modo que la temperatura del planeta no aumente de más de 2 ºC y a hacer todo lo posible para que el aumento quede por debajo del 1,5ºC.

La aprobación de la Agenda Mundial 2030 con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), junto con el Acuerdo de París, destacan como dos de los hechos de mayor relevancia en la transición internacional hacia una economía baja en carbono.

 Pero los responsables últimos de las emisiones somos todos: empresas, administraciones públicas, organizaciones no lucrativas y ciudadanos.

Para nuestra compañía, es urgente tomar medidas y, por ello, hemos decidido que, en la medida que nos sea posible, tratar de mitigar el impacto de nuestra actividad en los proyectos que llevamos a cabo a través del cálculo y la compensación voluntaria de las emisiones de CO2 derivadas de nuestra actividad.

Para ello, contamos con la colaboración de CeroCO2 (www.ceroco2.org) para la compensación de las emisiones de CO2, “Iniciativa para el Cuidado del Clima” promovida por Ecología y Desarrollo.

La Iniciativa CeroCO2, que desarrolla Ecología y Desarrollo (ECODES), pretende fomentar la corresponsabilidad de todos los agentes sobre el cambio climático, proponiendo que cada uno de ellos sea consciente de su generación de emisiones, las reduzca en lo posible y compense las emisiones restantes a través de proyectos en países en vías de desarrollo.

La compensación de emisiones consiste en una donación voluntaria proporcional a la cantidad de CO2 que se ha emitido aquí para financiar proyectos en países en vías de desarrollo que reducen o captan una cantidad equivalente de CO2 mediante la implantación de energías renovables, tecnologías de ahorro y eficiencia energética, tratamiento de residuos o reforestación.

Información sobre la huella de carbono

La política de compensación de CeroCO2 se basa en estas dos premisas:

  • El cambio climático es un problema global; las emisiones de CO2 que se realizan en un punto determinado afectan a todo planeta. Del mismo modo, las reducciones de emisiones que se realizan en un lugar contribuyen a disminuir el calentamiento de todo el planeta.
  • Según el IPCC, para estabilizar el clima es necesario que los países industrializados reduzcan sus emisiones de CO2, y países en vías de desarrollo logren un desarrollo limpio, aprovechando la transferencia de recursos y tecnología.

No obstante, es difícil llegar a una emisión cero. 

Para conseguir neutralizar las emisiones que no es posible evitar, es posible la compensación de emisiones en países vías de desarrollo ya que: es más costo eficiente, permite el doble objetivo de luchar contra el cambio climático y contra la pobreza y, actualmente en España no hay proyectos validados y verificados por los estándares internacionales del MVC.

Los proyectos de compensación

Los proyectos de compensación pueden ser de diferentes tipologías: energías renovables, tecnologías de ahorro y eficiencia energética, tratamiento de residuos, reforestación o deforestación evitada. Los proyectos de compensación de la iniciativa CeroCO2, están verificados de acuerdo a alguno de los estándares del Mercado Voluntario de Carbono.

El Mercado Voluntario de Carbono (MVC) está dirigido a ciudadanos particulares y organizaciones públicas y privadas que toman conciencia de su responsabilidad en el cambio climático y voluntariamente desean participar activamente. 

El mercado voluntario facilita a las entidades y a las personas que no están dentro de los sectores regulados asumir su compromiso con el cuidado del clima “compensando” sus emisiones en proyectos limpios en países en desarrollo.

Los Mercados Voluntarios de carbono no están regulados por ningún organismo gubernamental a nivel internacional porque como su nombre indican las entidades que participan en él lo hacen de manera voluntaria. 

No obstante, para garantizar la transparencia y la credibilidad de las compensaciones desde las organizaciones implicadas en el Mercado Voluntario de Carbono (ONG, consultoras relacionadas con mercado de carbono, auditoras, universidades) se han diseñado diferentes estándares para verificar la cuantificación de las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero o absorciones que generan los proyectos de compensación. 

Así, mismo estos estándares también permiten verificar la contribución de los proyectos al desarrollo socio-económico de las comunidades donde se desarrollan y a la conservación de la biodiversidad. 

Los estándares más utilizados en Mercado Voluntario de Carbono son:

  • Verified Carbon Standard (VCS)
  • Gold Standard (GS)
  • Climate Community and Biodiversity
  • Standard- CCBS
  • Carbon fix
  • Plan Vivo
  • Social Carbon

Además, el Mercado Voluntario de Carbono cuenta con registros que permiten hacer el seguimiento de las compensaciones y la transferencia de propiedad de los créditos o reducciones de emisiones verificadas (VER) para garantizar la trazabilidad, la transparencia y evitar que sean usados dos veces. Los registros existentes son APX, Markit y Caisse des Dépôts. 

Los proyectos del programa CeroCO2 están inscritos en estos registros donde quedan registradas la transferencia de la propiedad y la retirada de los créditos del mercado a nombre de ECODES. Posteriormente, ECODES lleva un registro interno donde se registran la cantidad de toneladas de CO2 y el nombre de la entidad o particular que ha compensado asignándole un número. 

Este registro es auditado anualmente para garantizar que los créditos solo son vendidos una sola vez.

Los proyectos de compensación de CeroCO2 están localizados en países en vías de desarrollo y tiene el doble objetivo de lucha contra el cambio climático y lucha contra la pobreza. Por lo tanto deben:

  • Haber calculado las reducciones o absorciones de emisiones de GEI con rigor, siguiendo metodologías internacionales de Mercado Voluntario de Carbono
  • Disponer de un plan de seguimiento y monitoreo
  • Contribuir al desarrollo sostenible de las poblaciones locales donde se desarrollan
  • Proteger, conservar y mejorar la biodiversidad y el patrimonio natural local.
  • Ayudar a mitigar y adaptarse al cambio climático

La compensación de Nechi Group

Una vez realizada la auditoría interna de emisiones de Alcance 1+2, en Nechi Group hemos registrado la huella de carbono.

Se ha inscrito su huella de carbono en la sección a) de Huella de carbono y de compromisos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, en el Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de CO2 del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Código: 2021-a1288):

Se incluyen las actividades de servicios en diseño de instalaciones y soporte en dirección de obras, así como la integración de sistemas de control (programación y puesta en marcha) y la consultoría en transformación digital, desarrolladas en nuestra única sede situada en Barcelona.

Se ha llevado a cabo la compensación voluntaria del 100 % de las emisiones generadas a través de uno de los proyectos disponibles en la Plataforma CeroCO2.

El proyecto elegido es el de la Conservación de la Amazonía en Madre de Dios en Perú

El proyecto de compensación

La Amazonia Peruana se encuentra en gran riesgo de deforestación, especialmente después de la construcción de la carretera transoceánica que atraviesa la selva. Los recursos actuales no son suficientes para controlar adecuadamente la selva del Amazonas y protegerla de los agricultores y ganaderos que la invaden y de los taladores ilegales atraídos por el gran valor y fácil acceso de sus especies forestales en peligro de extinción. 

El Proyecto REDD – Conservación de Madre de Dios en la Amazonia va a reducir dramáticamente esta deforestación mediante el incremento de la vigilancia de la selva y a través de beneficios a las comunidades locales.

El proyecto REDD – Conservación de Madre de Dios en la Amazonia ha sido doblemente validado por dos de los estándares más prestigiosos del Mercado Voluntario de carbono VCS- Verified carbón Standard y CCBS- Climate Community and biodiversity Standard, habiendo VCS valida el número de absorciones de CO2 que genera el proyecto (créditos de carbono), mientras que CCBS valida la contribución del proyecto la mejora de los aspectos sociales y Ambientales en la zona.

 Su contribución al desarrollo sostenible de la zona le ha permitido conseguido la “Calificación gold” de CCCBS”. Además para garantizar la transparencia el proyecto está registrado en Markit Environmental Registry.

El proyecto abarca 100,000 hectáreas de selva. El área se encuentra localizada a menos de 50 km de la nueva carretera inter-oceánica que unirá Brasil con los puertos peruanos, en la región que pertenece al Corredor Ecológico Vilcabamba-Amboró en la Amazonia Peruana, uno de los puntos clave de biodiversidad del planeta. 

La selva donde el proyecto se encuentra localizado es muy importante en términos de conservación de la biodiversidad ya que provee el hábitat a cuatro especies de flora en peligro de extinción y once especies de fauna también en peligro de extinción. 

Desde el punto de vista social, el proyecto va a contribuir al desarrollo sustentable de productores rurales y comunidades indígenas (tribu Yine, indígenas en aislamiento voluntario de la tribu Mashco Piro y otras tribus aún no identificadas) que viven en las áreas de influencia del proyecto.

Las compañías que tienen la concesión de estas hectáreas llevan a cabo una gestión forestal sostenible del área. 

De las 100.000 hectáreas, tan solo una pequeña parte es gestionada de forma que solo los árboles de determinadas especies y diámetros superiores son extraídos en forma selectiva y sustentable (de acuerdo con la certificación anual FSC). 

Los árboles extraídos se regeneran naturalmente, redundando en la práctica en mayor salud y vigor para el bosque. 

Los recursos actualmente disponibles no son suficientes para cubrir el monitoreo de la totalidad del área y por lo tanto no se realiza un adecuado control y vigilancia de la misma. 

La presencia de la nueva carretera ya ha incrementado indudablemente la corriente migratoria. 

Si las empresas, en colaboración con ONG, no logran tener mayor vigilancia en las concesiones, estas áreas serán invadidas por agricultores de subsistencia y taladores ilegales, perdiendo como consecuencia grandes áreas de selva, con la perdida de masas forestales y biodiversidad que esto supone. 

La venta de créditos de carbono es una alternativa para obtener los recursos económicos necesarios para financiar las tareas de vigilancia.

Aspectos destacables del proyecto

  • La selva donde se localiza el proyecto es muy importante en términos de conservación de la biodiversidad ya que constituye el hábitat de cuatro especies de árboles en peligro de extinción y once especies de animales.
  • Desde el punto de vista social, el proyecto contribuirá al desarrollo sostenible de productores rurales y comunidades indígenas (Tribus Yine y Mashco Piro) que viven en la zona, financiando proyectos de producción ecológica.